Médico Pediatra, neonatóloga
Magister en Gerencia de Servicios de Salud
Existen dos tipos de parámetros antropométricos del recién nacido: aquellos que valoran la masa global (peso, talla, perímetro cefálico e índices derivados de ellos) que permiten detectar el momento de la edad gestacional en que se produce un deterioro del crecimiento fetal e identificar las posibles causas, y los que valoran los compartimientos graso y proteico, que permiten detectar en el último trimestre del embarazo, específicamente en etapas tardías al llegar a término una disminución del flujo sanguíneo uterino, lo que disminuye la entrega de nutrientes y de oxígeno al feto. La disminución del flujo sanguíneo uterino y la consiguiente hipoxemia fetal, cuando duran hasta siete días no alteran las velocidades de captación de glucosa, por lo que la restricción en el crecimiento no es debido a la falta de este substrato, sino a la reducida síntesis de proteínas y grasas.
La placenta es el órgano que modula la oxigenación fetal (aunque no es el único factor que influencia) al transferir el oxígeno desde el organismo materno al feto. La hipoxemia fetal se asocia con alteraciones del crecimiento en el tercer trimestre de la gestación, después de la semana 32, y esto es debido a que en esta etapa el feto básicamente incrementa su peso corporal, siendo la hipertrofia celular el elemento predominante del crecimiento, además de una acumulación de grasa que permite el aumento del peso fetal de aproximadamente 200 g por semana, es por ello que una hipoxemia que dura meses o semanas puede expresar una insuficiencia placentaria crónica. Gruenwald en 1963 relacionó la existencia de malnutrición fetal, término que expresa una condición clínica de sequedad, descamación de la piel y pérdida de tejido celular subcutáneo al nacimiento con sufrimiento fetal crónico. Cuando la hipoxemia se manifiesta al final de la gestación y sobre todo en el período intraparto debido a una circular de cordón al momento de nacer se evidencia una insuficiencia placentaria aguda que se acompaña de sufrimiento fetal agudo y pasaje de meconio al líquido amniótico.
La patología placentaria, del cordón umbilical y algunas infecciones maternas localizadas a nivel de vías urinarias o cérvico-vaginales afectan negativamente el desarrollo y crecimiento del feto al producirse sufrimiento fetal por una oxigenación inadecuada. De igual forma, descompensaciones por padecimientos como las cardiopatías, nefropatías, hipertensión arterial, diabetes mellitus o pre-eclampsia y eclampsia, daños que no fueron controlados oportunamente.
Como consecuencia se presenta la restricción de la velocidad del crecimiento fetal, que se evidencia al nacer en disminución del tejido celular subcutáneo y el músculo subyacente (disminución del compartimiento graso y proteico). Son recién nacidos desnutridos pero sus medidas antropométricas (peso, talla o perímetro cefálico) en uno o más parámetros son adecuadas para su edad gestacional.
La placenta es el órgano que modula la oxigenación fetal (aunque no es el único factor que influencia) al transferir el oxígeno desde el organismo materno al feto. La hipoxemia fetal se asocia con alteraciones del crecimiento en el tercer trimestre de la gestación, después de la semana 32, y esto es debido a que en esta etapa el feto básicamente incrementa su peso corporal, siendo la hipertrofia celular el elemento predominante del crecimiento, además de una acumulación de grasa que permite el aumento del peso fetal de aproximadamente 200 g por semana, es por ello que una hipoxemia que dura meses o semanas puede expresar una insuficiencia placentaria crónica. Gruenwald en 1963 relacionó la existencia de malnutrición fetal, término que expresa una condición clínica de sequedad, descamación de la piel y pérdida de tejido celular subcutáneo al nacimiento con sufrimiento fetal crónico. Cuando la hipoxemia se manifiesta al final de la gestación y sobre todo en el período intraparto debido a una circular de cordón al momento de nacer se evidencia una insuficiencia placentaria aguda que se acompaña de sufrimiento fetal agudo y pasaje de meconio al líquido amniótico.
La patología placentaria, del cordón umbilical y algunas infecciones maternas localizadas a nivel de vías urinarias o cérvico-vaginales afectan negativamente el desarrollo y crecimiento del feto al producirse sufrimiento fetal por una oxigenación inadecuada. De igual forma, descompensaciones por padecimientos como las cardiopatías, nefropatías, hipertensión arterial, diabetes mellitus o pre-eclampsia y eclampsia, daños que no fueron controlados oportunamente.
Como consecuencia se presenta la restricción de la velocidad del crecimiento fetal, que se evidencia al nacer en disminución del tejido celular subcutáneo y el músculo subyacente (disminución del compartimiento graso y proteico). Son recién nacidos desnutridos pero sus medidas antropométricas (peso, talla o perímetro cefálico) en uno o más parámetros son adecuadas para su edad gestacional.
EVALUACIÓN CLÍNICA DEL ESTADO NUTRICIONAL
DEL RECIÉN NACIDO DE JACK METCOFF
La detección de los signos de desnutrición a través del examen físico del neonato es un procedimiento muy poco extendido y por lo tanto el diagnóstico de Desnutrición fetal al momento del nacimiento es pocas veces realizado sobre todo en el grupo de neonatos con peso adecuado para edad gestacional. Jack Metcoff propuso la evaluación clínica del estado nutricional del recién nacido al nacimiento ("Clinical Assessment of nutritional status at birth": CANS) y su calificación (CANSCORE).
La CANS se creó como una extensión sistematizada de las observaciones de Me Lean y Usher y de Scott y Usher.
En recién nacidos con malnutrición fetal se observa disminución del tejido celular subcutáneo y el músculo subyacente en la piel de brazos, piernas, codos, rodillas; las regiones interescapulares están muy laxas, los cúmulos adiposos bucales y los glúteos, disminuidos,
además que el cabello puede ser grueso, en parches o "recto y parado".
Con el sistema empleado se calificaron los signos clínicos de desnutrición en 1382 recién nacidos a término, identificados mediante inspección y cálculos manuales de la pérdida de tejido subcutáneo y músculo. Se usaron nueve signos fácilmente detectables. Cada signo se calificó de 1 (la peor) a 4 (la mejor). La calificación fue de 36 (máxima) a 9 (mínima).
SIGNOS EVALUADOS: CON PUNTAJE DEL 1 AL 4 (Máximo)
- pelo
- carrillos
- barbilla y cuello
- brazos
- tórax
- piel de la pared abdominal
- espalda
- glúteos
- piernas
Las distribuciones de frecuencias entre todos los neonatos a término tuvieron un "punto de rotura" en 24, por tanto las calificaciones de 24 o menos se consideraron como dato clínico de desnutrición.
Metcoff encontró en su estudio en el caso de los AEG un 5%'de desnutrición y en los PEG un 54% de desnutrición in útero.
En el Instituto Materno Perinatal de Lima se encontró 6.2% de desnutrición en recién nacidos a término adecuados para su edad gestacional, se muestran dos de los casos evaluados.
Metcoff encontró en su estudio en el caso de los AEG un 5%'de desnutrición y en los PEG un 54% de desnutrición in útero.
En el Instituto Materno Perinatal de Lima se encontró 6.2% de desnutrición en recién nacidos a término adecuados para su edad gestacional, se muestran dos de los casos evaluados.
RECIÉN NACIDO DE 38 SEMANAS AEG PESO: 2900 g PUNTAJE CANSCORE: 23
Pelo: moderada cantidad, se aprecian zonas de cuero cabelludo, algunos pelos parados, Cuello con un solo pliegue adiposo
Elevación de 10 a 20 mm 3 a 5 arrugas gruesas
Cara de forma ovalada, con escasa adiposidad. Tórax: se insinúan algunas costillas debajo de las mamilas. Abdomen redondo, sin piel laxa, muslos con tejido celular escaso.3 a 5 arrugas; Elevación de celular subcutáneo en la región media y anterior de la pierna de 10 a 20mm.
RECIÉN NACIDO DE 41 SEMANAS AEG LÍQUIDO AMNIÓTICO MECONIAL PESO: 3800G
PUNTAJE CANSCORE : 24
Cara de forma redondeada; Elevación mayor de 20 mm
Tórax lleno, no se aprecian las costillas; Celular subcutáneo de la región anterior de la pierna mayorde 10 a 20 mm
Pelo moderada cantidad deja apreciar algunas zonas de cuero cabelludo, pliegues adiposos dobles en el cuello. Glúteos con tejido célular subcutáneo escaso, con piel laxa y arrugas profundas.
Abdomen redondo, sin piel laxa ; Múltiples arrugas en acordeón en las piernas.












3 comentarios:
Hello
hola l ainformacion es muy buena einteresante...tambien estudio medicina humana,soy de arequipa,y estoy haciendo un trabajo de investigacion sobre nutricion en recien nacidos,tu informacion es buena,necesito un poco de ayuda en cuanto a mas bibliografia del tema..saludos !!!
mi correo es beeluar_205@hotmail.com ,
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